A pocos días de que la campaña por la conducción de la Unión Cívica Radical (UCR) de Bragado ingrese en su recta final de cara a las elecciones del próximo 7 de junio, la tensión política sumó un nuevo capítulo de debate ideológico. Lilián Labaqui, candidata a presidenta del comité local por la Lista 12, optó por esquivar el barro de la confrontación directa para enfocar su discurso en la identidad, la militancia histórica y los valores democráticos del partido. Sin embargo, no dejó pasar la oportunidad de marcar la cancha frente al sector liderado por su rival, Amadeo Mónaco.
Durante sus declaraciones, Labaqui buscó desdramatizar los cruces cotidianos de la campaña, pero fue categórica al rechazar ciertas posturas de la lista opositora que, según consideró, no se condicen con los tiempos actuales del radicalismo ni de la sociedad.

El cruce por el rol de la mujer en la política de Bragado
El punto de mayor fricción y que Labaqui consideró ineludible estuvo vinculado a recientes declaraciones públicas emitidas desde el espacio de Mónaco. La candidata de la Lista 12 apuntó directamente contra los dichos del propio Amadeo Mónaco, los cuales, según indicó, fueron ratificados posteriormente por Eugenia Gil, señalando que «Bragado no está preparado para una intendenta mujer».
«No hablo en el caso personal, pero creo que esas declaraciones atrasan. A esta altura de la civilización no podemos hablar de si estamos preparados o no para lo que tiene que desempeñar una mujer», sentenció con dureza Labaqui.
Para argumentar su postura, la exconcejala ejemplificó que la provincia y el país cuentan con numerosos municipios gestionados exitosamente por mandatarias femeninas, por lo que desestimó por completo la idea de que el electorado bragadense mantenga ese tipo de limitaciones culturales.
Cuatro décadas de militancia: Desde la clandestinidad a la concejalía
Al repasar los motivos que la impulsan a liderar el comité de la UCR, Labaqui reivindicó las banderas históricas de la fuerza, resaltando la figura de Raúl Alfonsín y el proceso de reconstrucción democrática. Recordó, además, que sus primeros pasos en la Juventud Radical se dieron en el año 1982, una época compleja en la que la militancia política todavía debía ejercerse «medio de incógnito» ante las restricciones de la época.
La referente también puso en valor su experiencia institucional más reciente en el plano local:
- Trayectoria legislativa: Destacó su paso por el Honorable Concejo Deliberante de Bragado como una herramienta clave de visibilidad.
- Cercanía permanente: Aseguró que su rol como concejal le permitió consolidar un vínculo de confianza con los vecinos que «perduró y trascendió los cuatro años de gestión», un capital político que hoy pone a disposición de la estructura partidaria.
Con las cartas sobre la mesa y los liderazgos definidos, la interna radical de Bragado camina hacia una definición crucial donde no solo se discutirá quién conduce el comité central, sino también qué tipo de discurso y renovación interna representará al centenario partido en los próximos desafíos electorales.