Agua en Bragado: La Comisión de Seguimiento cuestiona la «ausencia sistemática» de ABSA

La empresa prestataria del servicio volvió a dejar vacía la silla en el Concejo Deliberante, ignorando las citaciones para informar sobre la postergada planta potabilizadora. Los ediles ya analizan nuevas vías de acción ante un fallo judicial que la compañía parece ignorar.

La paciencia del arco político bragadense parece haber llegado a su límite. Tras dos ausencias consecutivas a las citaciones del Honorable Concejo Deliberante (HCD), la empresa Aguas Bonaerenses S.A. (ABSA) quedó en el centro de un fuerte cuestionamiento institucional. La Comisión de Seguimiento del Agua, conformada por unanimidad y con carácter plural, denunció que la falta de voluntad de diálogo de la prestataria impide avanzar en el control de una de las obras más críticas para la salud pública local: la planta potabilizadora.

La «silla vacía» y un fallo que no se cumple

La concejal Carla Bruno (Coalición Cívica/PRO), presidenta de la comisión, fue contundente al respecto. Tras invitar formalmente a las autoridades de ABSA para el 23 de junio y reiterar el llamado para este último martes, la respuesta fue el silencio.

«Claramente ABSA dejó establecido que no le interesa el diálogo con los bragadenses», sentenció Bruno. La gravedad de este desplante radica en que la construcción de la planta potabilizadora no es una sugerencia política, sino una obligación legal ratificada por la Suprema Corte de Justicia provincial. A pesar de existir un revés judicial que ordena la ejecución de la obra, la empresa continúa dilatando los plazos sin brindar explicaciones a los representantes de la comunidad.

Más allá de la infraestructura: El impacto sanitario

La problemática del agua en Bragado excede la gestión administrativa. Como ha sido señalado en reiteradas ocasiones, la calidad del suministro es un tema de salud urgente debido a la presencia de arsénico y otros compuestos que no son tratados adecuadamente.

Para los ediles, la alternativa del agua envasada es solo un paliativo insuficiente, ya que la exposición a estos agentes persiste a través de la higiene personal y el uso cotidiano del agua de red. Ante este escenario, la comisión, que busca despojarse de matices partidarios, evalúa ahora nuevas vías de acción y alternativas de tratamiento, tomando como referencia experiencias exitosas de comunidades vecinas que lograron resolver conflictos similares.

Críticas a la gestión municipal

La concejal Bruno aprovechó el contexto para ampliar su crítica hacia el Departamento Ejecutivo Municipal, señalando una falta de «planificación estratégica» en áreas sensibles. Durante sus declaraciones, la edil también abordó:

  • Educación: Cuestionó la devolución de fondos del Fondo Educativo y el traslado del Centro Universitario por falta de pago en alquileres.
  • Zoonosis: Denunció un «vaciamiento técnico» del área, respaldándose en estadísticas que muestran un descenso drástico en las castraciones, sumado a la falta de un quirófano móvil operativo.

Mientras la Comisión de Seguimiento del Agua se prepara para su próxima sesión, el interrogante sigue siendo el mismo: ¿Hasta cuándo podrá ABSA mantener la «silla vacía» ante una comunidad que reclama el derecho fundamental al agua potable?