Hito ecológico en Corrientes: liberaron a dos hermanos aguará guazú huérfanos en los Esteros del Iberá

Kuarahy y Jasy regresaron a la vida silvestre tras un complejo proceso de cría y aislamiento humano de nueve meses en el CRET de Escobar. Serán monitoreados en tiempo real mediante collares con tecnología GPS.

El sistema ecológico de los Esteros del Iberá, en la provincia de Corrientes, fue testigo de un acontecimiento fundamental para la preservación de la fauna nativa argentina. La Fundación Temaikèn, en un trabajo coordinado con agrupaciones conservacionistas locales y organismos provinciales, concretó la exitosa reinserción al medio silvestre de Kuarahy y Jasy, dos cachorros hermanos de aguará guazú (Chrysocyon brachyurus).

Este importante logro, consolidado a mediados de julio de 2026, corona un proceso de alta complejidad biológica y representa la segunda camada de cachorros de esta especie criados enteramente «desde cero» por la institución.

Una historia de supervivencia: de la orfandad en el Iberá a la naturaleza

La travesía de estos ejemplares (cuyos nombres significan Sol y Luna en lengua guaraní) comenzó cuando fueron hallados desprotegidos y sin rastro de su madre con apenas 45 días de vida. Tras un rescate inicial a cargo de la Fundación Rewilding Argentina, recibieron atención médica primaria en el Centro de Conservación Aguará en Corrientes.

Una vez estabilizados, los animales —que pesaban apenas 1,2 kilogramos— fueron derivados al Centro de Recuperación de Especies Temaikèn (CRET), ubicado en Escobar, provincia de Buenos Aires, debido a su infraestructura especializada para la cría aislada de cánidos salvajes.

A lo largo de nueve meses, los hermanos biológicos fueron sometidos a un estricto protocolo de aislamiento humano. El objetivo central fue evitar que asociaran al ser humano con el alimento, preservando intactos sus instintos de caza y supervivencia. La compañía mutua fue clave para que el desarrollo biométrico fuera un éxito, permitiéndoles regresar a Corrientes con un peso cercano a los 20 kilos y 90 centímetros de altura.

Evolución de Kuarahy y Jasy:
• Edad de rescate: 45 días.
• Peso de ingreso: 1,2 kg.
• Tiempo de rehabilitación: 9 meses.
• Peso de liberación: 20 kg aprox.

Monitoreo satelital GPS: el desafío de la libertad

Para asegurar el éxito de la adaptación al humedal, los científicos equiparon a ambos ejemplares con collares satelitales con tecnología GPS. Este dispositivo tecnológico de vanguardia es fundamental, ya que permitirá a los equipos interdisciplinarios realizar un seguimiento en tiempo real de sus desplazamientos geográficos, patrones de territorialidad, estrategias de alimentación y supervivencia general sin interferir en su comportamiento natural. El sitio elegido para soltarlos cuenta con una alta disponibilidad de recursos hídricos y espacio suficiente para que establezcan sus propios territorios de forma segura.

“Lograr la crianza de dos aguará guazú huérfanos fue un gran desafío para la Fundación. Es una gran satisfacción poder plasmar nuestra experiencia con esta especie y ver que podemos seguir aportando a su supervivencia”, evaluó Guillermo Delfino, coordinador del Programa de Especies Amenazadas de la institución.

Una especie amenazada por mitos y rutas

El aguará guazú es el cánido de mayor envergadura de Sudamérica. En territorio argentino se localiza la población más austral de la especie, la cual se encuentra categorizada como Vulnerable a nivel nacional por la Sociedad Argentina para el Estudio de los Mamíferos (SAREM).

Los especialistas advierten que las principales amenazas para este mamífero inofensivo son:

  • La pérdida sistemática de su hábitat natural por el avance de la frontera agropecuaria.
  • Los altos índices de atropellamientos en rutas provinciales y nacionales.
  • Los ataques y la caza furtiva, sustentada históricamente en mitos erróneos sobre su fisonomía.

Con este operativo, Fundación Temaikèn consolida más de dos décadas de intervenciones en la materia. Actualmente, la organización co-lidera el programa internacional S.A.F.E. (Saving Animals From Extinction) de la Asociación Americana de Zoológicos y Acuarios (AZA) y coordina acciones de manejo poblacional regional, enmarcando científicamente el regreso a casa de Kuarahy y Jasy.