
La música y la cultura popular argentina se enfrentan a uno de sus días más tristes. Esta mañana se confirmó el fallecimiento de Carlos Alberto “El Indio” Solari, máximo referente del rock nacional y exlíder de la mítica banda Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota. El legendario artista murió a los 77 años en su domicilio ubicado en Parque Leloir, como consecuencia de las complicaciones derivadas de la enfermedad de Parkinson que padecía desde hacía aproximadamente una década.
Como Fueron Los Hechos?
Solari había compartido una cena familiar durante la noche anterior, con su Mujer Virginia y su Hijo Bruno.
“Ayer jueves por la noche cenó con tranquilidad y se tiró a la piscina”, señaló.
De acuerdo con el reporte televisivo, la familia se comunicó con el 911 tras una descompensación.
“La familia se comunica con el 911 para informar una descompensación. No sabemos qué pasó con esa descompensación, pero acto seguido va un patrullero con una ambulancia donde encuentran al Indio ya sin vida”
Según confirmaron fuentes oficiales, personal de la Unidad Funcional de Instrucción N°2 de Ituzaingó se presentó en la vivienda del músico para constatar el deceso.
Más tarde luego de la autopsia confirmaron que Solari tenía un golpe en la cabeza. Fue encontrado en la pileta climatizada de su casa de parque Leloir. Los investigadores estiman que el fallecimiento habría ocurrido durante la madrugada, entre 2 y 6 horas antes de que el cuerpo fuera hallado cerca de las 8:30 de la mañana.
Un golpe en la cabeza refuerza la teoría de una caída accidental. Los investigadores no encontraron indicios de intervención de terceros.
La lucha del Indio Solari contra el Parkinson
El «Indio» había decidido mantener bajo estricta reserva los detalles de su vida privada durante gran parte de su carrera. Sin embargo, el 12 de marzo de 2016, durante un multitudinario concierto en la ciudad de Tandil, sorprendió a sus seguidores al revelar públicamente su diagnóstico ante los rumores que circulaban en las plataformas digitales.
“Veo que en Internet está circulando con mucha fuerza la versión de que estoy muy enfermo y es verdad. Tengo un Parkinson que me está pisando los talones pero no me voy a bajar tan fácil del escenario”, había expresado el músico en aquella histórica jornada.
Con los años, el avance progresivo de la afección limitó sus capacidades motrices y sus apariciones públicas. Debido a las exigencias físicas insostenibles que demandaban los mega-shows, Solari se vio obligado a alejarse de los escenarios presenciales, registrándose su último concierto en vivo en Olavarría, en marzo de 2017. Pese a ello, continuó activo en la creación musical a través de formatos digitales, grabaciones de estudio con su proyecto “El Mister y los Marsupiales Extintos” y colaboraciones destacadas junto a artistas de nuevas generaciones como Wos.
El final de un mito y un legado imborrable en el rock argentino
Nacido bajo el nombre de Carlos Alberto Solari, el artista edificó un fenómeno cultural sin precedentes en la historia argentina. Desde fines de la década de 1970 y al frente de Los Redondos, construyó una trayectoria absolutamente independiente, alejada de los circuitos tradicionales de la industria y sostenida por una devoción popular pocas veces vista. Álbumes emblemáticos como Oktubre, Un baión para el ojo idiota o Lobo suelto, cordero atado fijaron la banda sonora de múltiples generaciones con letras cargadas de metáforas y fuertes críticas sociales.
Tras la disolución de la mítica banda, su etapa solista junto a Los Fundamentalistas del Aire Acondicionado extendió el mito ecuménico, transformando cada presentación en una auténtica peregrinación de fanáticos de todo el país y logrando los pogos más masivos y recordados del mundo.
La partida del Indio Solari apaga una de las voces más enigmáticas, poéticas e influyentes del país. No obstante, su obra musical e independiente permanecerá inalterable, consolidada como parte definitiva del imaginario y la identidad popular argentina.