
El corralón de materiales para la construcción cerró sus puertas el pasado lunes, dejando a clientes sin materiales ni reembolso de dinero, como así también a todos sus empleados en la calle. Con intervención del Ministerio de Trabajo y exposiciones civiles, se estima una cifra exorbitante en deudas. Los ex empleados emitieron un comunicado en redes.-

El Grupo Renovar, firma dedicada a la venta de materiales para la construcción, ha cesado su actividad operativa de manera abrupta, generando un triple conflicto: laboral, comercial y judicial que afecta a trabajadores y a una creciente lista de particulares.
En el plano local
El escenario en la Avenida Mitre al 600 y en la sucursal de Bragado es el mismo: silencio, puertas cerradas y un desconcierto total. Lo que comenzó como un corralón de materiales referente en la zona, el Grupo Renovar, se ha convertido en el epicentro de un triple conflicto —laboral, comercial y judicial— que ha dejado un tendal de damnificados.

la situación de los trabajadores es de incertidumbre. La total informalidad de los dueños dificulta cualquier intervención, al punto que desde el gremio de Empleados Mercantiles señalan la imposibilidad de establecer un contacto directo con los responsables de la firma. Esta maniobra de abandono fue confirmada a nivel regional a través de un comunicado donde los trabajadores denunciaron haber sido desvinculados «de manera repentina y sin previo aviso, dejando además haberes pendientes de pago» que datarían del mes de marzo y del aguinaldo del segundo semestre del año pasado.
Un cierre abrupto: sin materiales, sin dinero y sin respuestas
La firma cesó sus actividades operativas de manera repentina el pasado lunes. La maniobra no solo dejó a los clientes con obras paralizadas y sin reembolsos por materiales ya pagados, sino que lanzó a la calle a todo su personal. Con la intervención del Ministerio de Trabajo y una lluvia de exposiciones civiles, se estima que la cifra de deudas acumulada es, por estas horas, exorbitante.
El grito de los trabajadores: «No hay quien dé la cara»
En el plano local, la incertidumbre es absoluta. Los empleados, que hasta hace días eran el rostro de la empresa ante el público, hoy denuncian un abandono total por parte de los propietarios. Desde el Gremio de Empleados de Comercio señalaron la imposibilidad de establecer un contacto directo con los responsables, cuya informalidad roza lo delictivo.
A través de un comunicado conjunto en redes sociales, los ex trabajadores de la sede Chivilcoy rompieron el silencio:
«Fuimos desvinculados de manera repentina y sin previo aviso, con haberes pendientes de marzo y el aguinaldo del segundo semestre del año pasado. No hemos recibido soluciones, encontrándonos en una situación de total desprotección»
En un gesto de integridad, los empleados también expresaron su solidaridad con los clientes y proveedores afectados, exigiendo que los titulares «cumplan con sus obligaciones».
La sombra de la insolvencia
El Dr. Fernando Antonelli, titular del Ministerio de Trabajo local, confirmó que la repartición estatal está actuando de oficio tras recibir a los trabajadores que, hasta el último minuto, «estaban dando la cara ante los acreedores» mientras los dueños desaparecían.
La falta de institucionalidad es el rasgo distintivo de esta crisis:
- Deudas salariales: Sueldos de marzo y aguinaldo de 2025 impagos.
- Vacío jerárquico: No existen responsables físicos en las oficinas.
- Informalidad digital: La única «comunicación» de los dueños se limita a mensajes de WhatsApp con directivas contradictorias y llamadas esporádicas que no ofrecen soluciones reales.
Lo que queda hoy es un rompecabezas judicial difícil de armar. Mientras el Ministerio busca vías legales para localizar a los titulares, los vecinos de Bragado y Chivilcoy observan con amargura cómo un local que prometía «renovar» sus hogares terminó desmoronando los sueños —y el sustento— de decenas de familias.