
La concejal del PRO propone crear un espacio de seguimiento para exigir el avance de los trabajos y asegurar la calidad del agua en Bragado. «Es una prioridad que no puede esperar», afirmó.
La problemática del agua en Bragado vuelve al centro de la escena política. La concejal Carla Bruno (Coalición Cívica) ha presentado una iniciativa para conformar una comisión especial encargada de exigir y fiscalizar la ejecución de las obras en la Planta Potabilizadora, un proyecto largamente reclamado por los vecinos del distrito.
Control social y político sobre las obras

El objetivo de esta comisión es evitar que el proyecto sufra nuevas demoras o paralizaciones. Bruno destacó que la salud pública depende directamente de la calidad del servicio de agua corriente y que, ante las promesas de inversión, es necesario un seguimiento riguroso que garantice que los fondos y los plazos se cumplan efectivamente.
«Necesitamos una comisión que no solo observe, sino que exija resultados concretos», sostuvo la concejal. La propuesta busca integrar a distintos sectores del arco político y técnico para que la Planta Potabilizadora sea una realidad y deje de ser una deuda histórica con la comunidad.

El reclamo por el acceso al agua segura
La iniciativa surge en un contexto de creciente preocupación por los niveles de arsénico y la presión del suministro en diversos barrios. Carla Bruno remarcó que el acceso al agua potable es un derecho humano fundamental y que la infraestructura actual de la ciudad ha quedado obsoleta frente al crecimiento demográfico de Bragado.
La creación de esta comisión permitiría:
- Monitorear el flujo de fondos destinados a la obra.
- Solicitar informes técnicos periódicos a la empresa prestataria (ABSA) y a los organismos provinciales.
- Brindar transparencia a los vecinos sobre el estado real de la planta.
Dato Extra: El desafío de la potabilización en la región
En la provincia de Buenos Aires, muchas localidades enfrentan desafíos similares debido a las características del suelo y el agua subterránea. Según el Organismo de Control de Aguas de Buenos Aires (OCABA), la construcción y mantenimiento de plantas de tratamiento con tecnología de ósmosis inversa o similares es la única solución definitiva para garantizar los parámetros de potabilidad exigidos por el Código Alimentario Argentino, una inversión que suele requerir la articulación directa entre el municipio y la provincia.
Hacia un consenso en el Concejo
Se espera que el proyecto de Carla Bruno sea debatido en las próximas comisiones del Concejo Deliberante. La concejal apuesta a que el resto de los bloques acompañen la iniciativa, entendiendo que el agua potable es una cuestión de Estado que trasciende las banderas partidarias.