El tarifazo de ABSA asfixia al comercio

Comerciantes e industriales locales están en alerta roja. Mientras el servicio de ABSA sube un 400% y genera facturas impagables en plena recesión, los niveles de arsénico en el agua siguen superando lo permitido por la OMS, incumpliendo el fallo de la Corte Suprema.

El comercio en Bragado ya no aguanta más. La recesión económica y la caída del consumo son golpes duros, pero ahora el sector enfrenta un nuevo y letal enemigo: el tarifazo asfixiante de ABSA (Aguas Bonaerenses S.A.). En un escenario de crisis profunda, las facturas de agua han registrado un aumento sorpresivo y desproporcionado, acumulando una suba del 400% en los últimos meses. Y lo más grave: los bragadenses pagan un servicio que sigue sin cumplir con las condiciones básicas de potabilidad.

De $50 mil a $200 mil: El «salto» que frena la actividad

Guillermo Anso, referente del Centro Unión Comercial e Industrial de Bragado (CUCI), expresó su «fuerte preocupación» por el impacto que están generando estos aumentos. Los incrementos tarifarios se hicieron sentir con mayor fuerza durante abril y mayo, dejando ejemplos alarmantes:

  • Marzo: Un local comercial promedio pagaba $50.000.
  • Abril: La misma factura saltó a $150.000.
  • Mayo: El monto se disparó a $200.000.

«Este salto del 400% no era esperado por el comercio», advirtió Anso. La suba afecta a comerciantes, industriales e inquilinos de locales, quienes ven cómo los costos operativos se vuelven cada vez más difíciles de sostener. La falta de previsibilidad en las tarifas de servicios públicos está asfixiando la actividad económica local.


La estafa del agua: Aumentan las tarifas, pero el agua sigue sin ser potable

  • Hugo Obed titular de ABSA

El aumento de ABSA es un «tarifazo invisible» porque no se refleja en una mejora del servicio. El gran escándalo en Bragado es que la empresa prestadora sigue sin cumplir con las condiciones de potabilidad del agua.

Dato Extra de Contexto: Una búsqueda rápida en la web permite recordar que Bragado lleva años en Emergencia Sanitaria por los altos niveles de arsénico en el agua corriente. Existe un fallo histórico de la Corte Suprema que ordena a ABSA y a la Provincia garantizar agua potable, pero la empresa sigue sin realizar las obras de infraestructura necesarias. Según los últimos análisis, el agua de Bragado supera los 10 microgramos por litro que la Organización Mundial de la Salud (OMS) establece como límite para el consumo humano seguro.

En Bragado, los comercios y vecinos pagan facturas de agua de «primera» por un producto de «tercera» que no es apto para el consumo humano y que, incluso, representa un riesgo para la salud a largo plazo. Es una verdadera estafa a la comunidad.


Falta de respuestas y posibles gestiones institucionales

La preocupación en el sector productivo local se intensifica por la falta de respuestas claras por parte de ABSA ante las consultas y reclamos vinculados a los aumentos tarifarios y a los problemas operativos.

Ante este panorama, las cámaras comerciales de Bragado analizan posibles gestiones institucionales para abrir canales de diálogo con la empresa y con organismos provinciales. El objetivo es obtener explicaciones, plantear inquietudes y buscar mecanismos de defensa para el sector productivo local, exigiendo un servicio justo y de calidad.

Tasa de Seguridad e Higiene: Un reclamo por infraestructura

En paralelo, y como parte de una mirada más amplia sobre la presión fiscal que enfrentan comercios e industrias, desde el CUCI también se impulsa una propuesta relacionada con la Tasa de Seguridad e Higiene.

La idea es que parte de lo recaudado por esta tasa pueda destinarse a infraestructura y asistencia concreta para el desarrollo económico local. «Buscamos que los recursos aportados por el sector tengan una devolución visible en obras y mejoras para la comunidad productiva», concluyeron.